Consejos Pastorales de las

Misiones Católicas de Lengua Española

de Baviera/Alemania

 
 
 

Los Consejos Pastorales de las tres Misiones de Baviera (Augsburgo, Múnich y Núremberg) se suelen reunir dos veces al año, en primavera y en otoño, en la Abadía Benedictina de Plankstetten que está a más o menos la misma distancia de las tres capitales.

Reuniónes de Plankstetten


Reunión del 24 de marzo de 2007 (despedida de Alberto Torga)

Reunión del 2 de marzo del 2002

Reunión del 6 de octubre del 2001


Reunión de los Consejos en Plankstetten con despedida del sacerdote de Nürnberg

D. ALBERTO TORGA Y LLAMEDO

24.03.07

En nuestra reunión de primavera en Plankstetten, el día se presentó más bien triste; derramando alguna que otra “lágrima blanca”. Enseguida los más audaces lo atribuyeron a que en este día íbamos a tener por última vez entre nosotros a Alberto Torga y Llamedo en su función de Misionero de Nürnberg.

Ya en los primeros saludos entre los asistentes de las tres distintas misiones, el comentario unánime dejaba entrever la importancia del hecho, al tiempo que privaba el deseo de dedicar a Alberto un pequeño homenaje que “tanto nos merece”, y que pospusimos para después de comer.

Novedad en este encuentro fue también su moderación, que corrió a cargo de un seglar; pues si bien en alguna ocasión anterior un laico había hecho la presentación del tema a tratar, posteriormente era un sacerdote el que dirigía el diálogo. Esta vez, y creo que es de agradecer y repetir la experiencia, los sacerdotes nos han dado muestra definitiva de su confianza. Hecho éste que, en opinión de este humilde cronista, debe aumentar, si cabe, nuestra consideración y respeto hacia ellos.

Empezó la reunión con unas reflexiones acerca de los puntos III y IV de la XX Asamblea Nacional de Junio 2006, tema central en la presente, que expuso Antonio y que al objeto de poder facilitar durante más tiempo un posterior diálogo, lo hizo de forma un tanto telegráfica limitándose a hacer referencia a la importancia de la Evangelización en un mundo globalizado, y resaltando consideraciones como: Las dificultades de la evangelización en la actualidad; su importancia; la conciencia que hemos de tener de ella; la crisis actual de la fe en Dios; el alejamiento y la indiferencia hacia la iglesia y, por ende, hacia Dios; nuestra adaptación a aquellos que queremos llegar y sus circunstancias, y terminaba animándonos a saber convertir el Evangelio en sal, luz y fermento que llegue a toda persona de nuestro entorno y sobretodo a un grupo tan querido como el de los “sin papeles”.

Sobre estos pensamientos, hubo muy animados análisis, puntos de vista e interesantes pareceres. Es de destacar el interés despertado por la problemática de los “sin papeles”, cuestionándose si la misma definición no sería inadecuada. Recelos hacia “lo español” por parte de los latinoamericanos y también las frustraciones y problemas entre ellos mismos originados, se decía, por su país de procedencia y las distintas enseñanzas escolares recibidas. Reivindicaciones de mas posibilidades de participación en los actos de la Misión, también de la misa. Se puso de manifiesto, en fin, que hay una gran sensibilidad hacia este colectivo y un gran deseo de hacer todo lo posible por continuar asistiéndoles y ayudándoles

Dado que sobre el punto IV, “trabajo con cristianos laicos” hubo una Asamblea Nacional en 2003, el moderador únicamente nos remitió a ella con definición añadida de Juan Martín Velasco.

Debido, sin duda, a ello y a la hora, terminó la sesión de la mañana, a la que siguió la comida, después de la cual disfrutamos del acostumbrado paseo con café posterior, que contribuyeron a relajarnos y animarnos a la sesión de tarde, que dedicaríamos a Alberto... -“Torga y Llamedo“, nos puntualizó; enseguida nos dimos cuenta de cuánto le gusta que conste siempre su apellido materno.

Siguiendo una idea de Alberto Martínez, sacerdote de Munich, -nuestro agradecimiento- cada uno de nosotros formularía una pregunta a nuestro homenajeado, haciendo posible de esta forma la participación directa de todos y cada uno para poder conocer un poco más de su vida y vicisitudes. Efectivamente, un abanico de preguntas en mil direcciones nos permitieron conocer peculiaridades como: de qué forma decidió ser sacerdote – su hermano -; el hambre del seminario – con los consiguientes „atracones“ en vacaciones; su paso por las cuencas mineras – con huelgas incluidas que le proporcionaron fama de “cura rojo”, que, sin embargo y lejos de serlo, promovía comedores para niños, para lo cual no dudaba en recaudar fondos ni del mismísimo presidente del Sporting de Gijón; su buena relación con los gallegos – después de haber “reparado” un pequeño agravio que les hizo en un sermón... y como no podía ser de otra manera, las anécdotas que permitieron a todos ejercitar los músculos de las risas durante buena parte de la intervención:

– Los “Mariñeiros de Tapia” llamados “los secantes”, La celebración de Eucaristía, con alcalde como monaguillo, en la que no faltó el coñac, en vez de vino en la consagración...

Supimos que se llevará libros y carpetas de archivos; que volvería a ser sacerdote y en la emigración; que se lleva una gran recuerdo de Nürnberg y las orejas un poco más grandes debido a los “tirones” que de vez en cuando le daban sus mejores amigos, sacerdotes como él y que no olvidará. Supimos, también, que una de sus mayores satisfacciones es haber llegado a la emigración como D. Alberto y marcharse como Alberto. Nos animó a seguir con nuestros encuentros en Plankstetten para los que nos recomendó la elección del tema con antelación y la forma de llevarlo como la de este día.

Los últimos minutos de la reunión los vivió Alberto con emoción contenida. A quien esto suscribe, le cupo el honor de entregar, en nombre de todos los reunidos, una Virgen de Bavaria que agradeció con acertadas palabras; recibió así mismo un libro, en cuya dedicatoria había una poesía de A. Machado que Alberto leyó para todos, y Antonio Álvarez leyó también una carta, de carácter más bien particular, por la cual recibió un emotivo abrazo de Alberto de difícil olvido.

Si esta sencilla referencia a una reunión especial en la que, después de la misa que él mismo dijo, todos hemos deseado a Alberto lo mejor en salud y demás aspectos de su vida en España, se viera enriquecida con fotos que ilustrarían lo aquí reseñado, sería únicamente debido a la amabilidad de Juan Kerschbaum que cuidó mucho de no dejar escapar detalle de lo más destacado con su habitual pericia con la cámara. A él mil gracias.

Agradecimiento así mismo a todos los participantes que con un comportamiento ejemplar en sus actuaciones han facilitado enormemente la buena marcha de la reunión que todos pretendíamos.

Plankstetten 24-03-2007

Antonio Álvarez

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REUNIóN DE LOS CONSEJOS PASTORALES DE LENGUA ESPAÑOLA DE

BAVIERA EN PLANKSTETTEN

2 - 03 - 2002

 

La invernal climatología con que se despertó este dos de marzo, no restó brillantez a nuestra ya tradicional reunión de Plankstetten ni en asistencia ni en entusiasmo.

Aunque ya nos conocemos todos los asistentes, la presencia de Joan Vinyeta sugirió la ronda de presentaciones mediante la cual conocimos también a la Sra. Binder de Augsburgo.

Nuestro tema para este día era "El Año Litúrgico", y para desarrollarlo nos presentaron a Vinyeta como "especialista", adjetivo que él enseguida corrigió sintiendose, dijo, más como sacerdote de vasta experiencia vivida en el Monastério de Monserrat.

La excelente preparación de Vinyeta, la amenidad con que nos presentó "El Año Litúrgico" ayudándose a veces de gráficos y diapositivas, pudo constatarse en la atención por parte de los participantes que intentábamos no perder palabra.

El Año Litúrgico no coincide en fechas con el civil, empezó diciendo, y su sentido es celebrar acontecimientos litúrgicos desglosados en el tiempo con un núcleo central: La Pascua, Jesucristo, qué fué, qué dijo.

De forma esquemática dividió el A.L. en bloques de tiempo que apreciamos, aclaró, en los colores de la casulla del sacerdote: Verde = Tiempo ordinario // Morado = Adviento y Cuaresma // Blanco = Pascua y Navidad; añadiendo lo que podríamos llamar pequeños ciclos de fiestas, a saber: Solemnidades del SEÑOR, de los Santos o misas de acción de grácias.

Continuó Vinyeta con un desglose de los evangelios denominando sinópticos a los de MATEO, MARCOS Y LUCAS, que nos acompañan más a menudo, siendo JUÀN el Evangelista de Navidad, Cuaresma y Pascua.

Nos instruyó en el sentido de los evangelios en Adviento que significa, nos dijo, venida; algo que llega. Llega Jesús; y no solo a Belén, sino también al final de los Tiempos, como constatamos a través de la imagen en el evangelio de Mateo, o la finalidad en el de Juan: Convertíos.

Nos lleva Joan a continuación a un análisis de la Navidad, que sitúa en importáncia después de la Pascua, y empieza por hacernos ver como S. Juan nos presenta a Jesús Hombre y Dios: En Él habita el Espíritu, pero también "sufre" los dolores de la carne. Nos invita a apreciar las continuas referencias del evangelio al Antiguo Testamento: (Moisés saca al pueblo de la esclavitud); y apreciar también como se nos presenta María como la premonición de la mujer creyente: (Lo recibe todo aunque no lo entienda). La Navidad tiene, en palabras de Joan, dos patas: Una la Navidad misma, y otra la Epifanía en la que se nos presenta Jesús ya como universal; lo reconocen "sabios" y vienen de muy lejos a "adorar a Dios". (Reconocimiento, pues, de Jesús como Dios).

Después de mencionar tanto el Bautismo de Jesús como su inicio de vida pública,nos adentra en el tiempo de Cuaresma, Semana Santa y Pascua.

La Cuaresma, nos define, significa "cuadragésima", esto es cuarenta días como tiempo de preparación para la Pascua, sin la cual no tendría sentido. Partiendo del Miércoles de Ceniza, y su tradicción en el Antíguo Testamento, nos fue introduciendo en los distintos domingos en los que fue analizando: La búsqueda de decisiones por parte de Jesús en el desierto; la Transfiguración en la que Jesús se manifiesta en un adelanto a la resurrección indicándonos así que el camino hacia la cruz no termina en fracaso; El Agua de la Vida de Jesús a la Samaritana que nos narra S. Juan, haciéndonos ver que los judios eran negativos hasta tal punto que no prestaban atención ni siquiera a Jesús; La curación del ciego, donde Jesús dice: „Yo soy", aceptándose como Dios; La resurrección de Lázaro, que no solo es el milagro sino el diálogo con Marta: "¿Crees?", "Sí creo", hasta llegar al domingo de Ramos en el que, nos aclaró, ya la misa tiene un caracter netamente de Pasión.

Ya en Semana Santa nos describe del Jueves Santo su festividad, con canto de Gloria, flores y traslado de Hostia al monumento, despojando a continuación la iglesia de adornos; del Viernes Santo nos dice que conmemoramos la muerte de Jesús con la lectura de la Pasión según S. Juan; que no es simplemente un relato de hechos sino que debemos verla, como una interpretación de Por qué, y Para qué sucedió. Jesús acepta la cruz, pero no en el sentido de que alguien le quite la vida a Él, sinó que es Él, que da la vida por nosotros. Veneración de la Cruz y rito de Comunión terminan los oficios de Viernes Santo.

Sábado Santo lo describe Joan como día de silencio, pasando a la noche de sábado a domingo que denomina "Noche de Pascua". El fuego nuevo, la preparación del Cirio Pascual que se enciende con el fuego nuevo, la procesión con la iglesia a oscuras y el canto del pregón de Pascua que es un elogio a Cristo, son actos destacados de esa noche.

Ya en el Domingo de Pascua nos advierte de lo dificil que es el narrar la Resurrección; nos habla de las dos mujeres: van al sepulcro y lo encuentran vacío. A través, también, de las apariciones según S.Juan: Jesús se deja ver pero no le reconocen enseguida, hasta que llama a María por el nombre. Nos hace ver como esta aparición va unida al mensaje:"Ve y diles" (Que ha resucitado), convirtiendo así a María en Apostol ya que comunica. Por medio, de nuevo, de Juan: Los discípulos de Emaús... Nos anima Joan a la lectura y la reflexión de estos textos sobre la festividad más importante que tenemos en nuestro Año Litúrgico.

Repasando otras fiestas del calendario litúrgico nos habla de la fiesta de la Ascensión del Señor: Jesús se va; no hay presencia corporal pero sí de Espíritu ya que nos deja su Espíritu. Nos invita a que hagamos cada uno de nosotros la experiencia de encontrar el Espíritu.

El tiempo va apremiando y Joan nos habla casi "en clave" de las festividades de :

Corpus: Eucaristía, comunidad-fraternidad y símbolo de humildad.

Sagrado Corazón: Nos hace referencia a la lanza. Corazón en la Bíblia es amor, ternura.

Comenta de forma rápida los ciclos de fiestas marianas:

Natividad, Anunciación, Asunción.

Así mismo nos cita fiestas de Santos: José , Pedro y Pablo, Juan Bautista, S. Esteban... y por fín la fiesta de Cristo Rey que es, nos dice, la última del A.L.

Hasta aquí llegaría esta apretada síntesis de lo que sobre el Año Litúrgico y de forma más amplia y completa nos refirió Joan, que además aprovechó diversos momentos para, y de forma oportuna, aclararnos ciertas "curiosidades" que no quisieramos dejar en el olvido:

Por ejemplo nos explicó como en la misa crismática se bendice el aceite que utilizan los párrocos : confirmación - extremaunción - bautismo - ordenación de sacerdotes y obispos...

También supimos que la ceniza del Miércoles de Ceniza proviene de la quema de los ramos del Domingo de Ramos del año anterior.

Nos desveló el pequeño secreto de que el vino de misa es normalmente griego, aunque se puede utilizar de cualquier bodega que cumpla el requisito de no adulterarlo, lo cual ha de ser comprobado por el obispado...

Nos definió los evangélios como la puesta por escrito de tradiciones que se habían ido contando, transmitiendo en cada una de las comunidades de testigos própios, aunque en el caso de S. Juan, exceptuó, estas tradiciones han pasado por diversas generaciones.

Refiriendose a las "Cartas" de S. Pablo nos aclaró que hay algunas que son anteriores a los evangelios.

Y sin embargo parece que lo más esperado era la respuesta al porqué de la variación de las fechas de Semana Santa y Páscua de un año a otro. Parece que no era fácil para nosotros el entender dicha respuesta por lo que se sumó Alberto Torga con una explicación que al final nos resumió: "Páscua varía porque es siempre el domingo siguiente al primer viernes que haya después de la primera luna nueva de primavera". (Al variar los ciclos lunares...)

Agradecimos a Joan Vinyeta su esfuerzo en el excelente y amplio desglose de tema tan interesante y le despedimos poco antes de terminar la reunión.

Los últimos minutos intentaron concretar tema y fecha de nuestro próximo encuentro. El tema quedó por determinar con el fin de hacerlo coincidir con el del Consejo Nacional para la Asamblea de Misiones que se celebrará en el 2003. Respecto a la próxima fecha para Plankstetten se dió como orientativa la de 19 - 10 - 2002

La tradicional misa de despedida nos gratificó de la falta de "paseo" que dada la inclemencia del tiempo hubimos de suprimir.

 

Con buenos deseos para la ya próxima fiesta de Páscua nos despedimos, muy sonrientes, todos de todos.

 

Antonio Alvarez.-

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---    6  de octubre del 2001  ---

Recuerdos de un participante:

Con unos minutos de retraso y la sorpresa de los aparcamientos todos ocupados, llegamos los componentes de Augsburgo a Plankstetten. Apresurados, pero no por ello menos efusivos, los saludos a los amigos de Munich y Nuremberg, precedieron a la reunión que comenzó sobre las diez de la mañana.
Antes del inicio formal, se nos recomendó puntualidad a las doce y dos y média, tiempos de mitigar el hambre y “ahuyentar” los sueños respectivamente. “Puntualidad”, que logramos sin dificultad.
Y ya se afrontó el tema de „ LA EVANGELIZACIÒN“ que el P. Rafael, a modo de ponente, definió como una especie de “puesta a punto” de temas de la iglesia, en un mundo que camina, o está ya, en una desorientación alarmante. Hizo referencia a S. Mateo, que dice que “el evangelio aumenta nuestra fe”, y opina que nuestra fe tiene que ser firme; si es así, y aunque en determinados momentos se nos vea alejados, prevalecerán nuestros valores, como se ha visto en América, donde a raíz de las últimos acontecimientos, dijo, va más gente a las iglesias y a la confesión que nunca.
Tras estas ideas previas y con objeto de profundizar y dialogar nos ofrece  del evangelio de San Lucas 16,12-13, “Los discípulos de Emaús”. La lectura corrió a cargo de una miembro de la reunión y como sabemos nos narra el encuentro, camino de Emaús, de  Jesús con dos apóstoles que no habían creído en la resurrección del Señor; esclareciéndoles éste de tal forma que ellos entusiasmados no quisieron dejarle marchar, para acabar reconociéndole,  cuando a la hora de la cena bendijo el pan; aquel mismo día volvieron a Jerusalén y contaban a todos el encuentro con el SEÑOR.
A partir de aquí, se inicia una série de opiniones-diálogo que discurren de forma paralela entre la importancia  de fundamentar la fe  y las enseñanzas que nos ofrece el leído evangelio. Se dice que carecemos de información, y que esa ignorancia nos resta facultades; se recomienda el contacto con las personas y su ambiente para así poder mejor incidir en los problemas concretos; aflora la advertencia de que “evangelizar” no siempre significa hablar, sino que en muchas ocasiones se consiguen meritorias satisfacciones simplemente con saber escuchar... o bien mediante el ejemplo, y se habla aquí, de demostrar que nuestra fe es firme, en los campos en los que nos movemos, incluido el trabajo; lo cual podemos conseguir, se dice, mediante nuestras conductas y composturas.
De la lectura del evangelio se resalta la falta de orientación y el desánimo de los apóstoles y cómo Jesús sabe “ver” cuales son sus necesidades, preguntándose el animador de esta idea si también nosotros somos capaces de evangelizar a los demás según sus necesidades, incluso personales, o más bien al hacerlo, aún con buena voluntad, les hablamos de lo que “creemos” nosotros que desean, que, puntualizó, no es lo mismo.
Respecto  al desánimo surge el ejemplo del atleta al que debería parecerse el cristiano: si desea conseguir medallas, ha de sacrificarse día a día en esta sociedad de tantos enemigos del cristianismo,  resaltando el participante, el capital y bienestar, la incredibilidad y la inmoralidad como los  más acuciantes. A modo de respuesta se apunta aquí, que la Iglesia ya intenta salir al encuentro de esas predilecciones de la sociedad;  y lo hace mediante  cartas, mensajes información... incluso el Papa no desaprovecha ocasión alguna para mostrar caminos en relación a estos temas. Otra cosa, se continúa diciendo, es que estas informaciones lleguen a sus lugares de destino, o lleguen débiles o deformadas; es decir se concluye este pensamiento, que quizás “vendemos mal nuestro producto”.
Alguien vio en el evangelio el diálogo de Jesús con los apóstoles y abogó por este medio para evangelizar sobre todo a personas de edades avanzadas que están faltas de compañía. Para mejor comprender su punto de vista, nos informó que en algunas residencias de la tercera edad puede leerse  el deseo: “Regala tiempo, no regales dinero”.
Ya en las conclusiones de la reunión, se habla de los “Temporalismos”, esto es: evangelización durante un tiempo; y se hizo referencia a aquel movimiento de “sacerdotes obreros”, matizando que esta  forma de evangelizar ya empieza en el momento de la decisión personal. Se pone el caso de personas que se marchan, por ejemplo, a África y cuyos “Problemas” empiezan mucho antes de su llegada al lugar de destino.
Aunque quedó clara la FE inquebrantable, aún en desgracias personales como puede ser la pérdida de un miembro de la familia, surgió la duda de que todas las personas reaccionen de la misma forma; argumentaba el hablante que hemos de tener en cuenta la libertad que las personas requieren para sí; esta libertad, que en el plano corporal es relativamente fácil de delimitar, no lo es tanto en el plano mental por cuanto tiene aquí de subjetiva; no es por ello fácil, decía, remediar que la FE  sufra desorientaciones, debilidades... se tambalee.
El participante puso de relieve la conveniencia de renovar esta FÉ que según él no es la misma en nuestros tiempos que en épocas pasadas, con lo cual estaremos más preparados  para responder a los retos que se nos presenten. Volviendo al principio en el que se refiere el fenómeno americano recomendó  distanciarnos del “Dios Tapa-agujeros” del que tenemos referencia de “ELLWANGEN  2000”.
Como punto final, el “Ponente” nos hizo la curiosa pregunta de:  ¿qué había estado bien y qué no había estado bien?
Después de varias respuestas de carácter positivo, salió la propuesta de un participante de la conveniencia de acordar el tema a tratar en estas reuniones con la antelación suficiente para que todos y cada uno de los miembros de los respectivos consejos puedan preparar el mismo, y así hacer, quizás, más concreta, directa y, por ende, enriquecedora  esta reunión común de Plankstetten, de por sí muy didáctica, al menos para el que suscribe.

La toma en cuenta de esta idea nos llevó a la elección del tema

                                             EUCARISTÍA  DOMINICAL –-- CICLOS  LITÚRGICOS

Para tratar en nuestra próxima reunión que se celebrará D.M.   el       2-03-2002.
Reunión en la que así mismo se incluirá la novedad de, mediante escrito o acta, dejar constancia de la misma.

Es obligado resaltar aquí la atención, animosidad, casi vehemencia en determinados momentos, conque se ha desarrollado la reunión. El trato entre las misiones es ya “familiar” y verdadera alegría la que se respira con el encuentro;  factores estos que se ponen especialmente de manifiesto en la comida y el paseo posterior que, esta vez, pudimos realizar bajo un radiante sol de otoño.

Sobre las 16_45  tuvo lugar la celebración de la Eucaristía de la que hay que mencionar el recogimiento a que nos animó el P. Rafael y los bonitos cantos con que nos “sorprendió”   Munich.

En fin, ya fuera, las despedidas fueron sin lágrimas pero llenas de “Buenos deseos” de todos para todos:
 

Antonio Alvarez.-

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