CONSIDERACIONES TEOLÓGICAS ACERCA DE

LA EXISTENCIA Y OBRA

DE LAS MISIONES DE

HABLA ESPAÑOLA EN ALEMANIA

Después de más de treinta y cinco años de actividad pastoral de las Misiones Católicas de Habla Española en Alemania, consideramos oportuno dirigirnos a la Iglesia alemana mediante estas reflexiones sobre nuestra existencia y obra. Basándonos en principios teológicos fundamentales como también en la experiencia de nuestra propia historia en Alemania, expresamos así nuestro punto de vista sobre nuevos caminos que debemos recorrer en el futuro.

Aspectos antropológicos y de teología sacramental

  1. La experiencia de la fe pertenece a uno de esos ámbitos de la vida humana que más estrechamente vinculados están con la cultura de un pueblo, sus tradiciones, sus costumbres y su lengua. El derecho de las minorías culturales a manifestar en su propia idioma su fe posee el carácter de un derecho del hombre, considerado específicamente como una forma concreta del libre ejercicio de la religión.
  2. El Bautismo es el sacramento por el que se consuma la pertenencia a la Iglesia. Mediante él la persona es incorporada a la familia de los creyentes. Por haber recibido el Bautismo, los católicos que viven en las diversas diócesis de Alemania —también los católicos extranjeros— forman parte constitutiva de las iglesias locales de dicho país.
  3. Todo cristiano espera ser acogido en la Iglesia de manera descentralizada y acorde con su concreta situación; y en virtud del principio de subsidiariedad le asiste tal derecho. Para este propósito se han creado las parroquias territoriales. Y también en conformidad con este mismo espíritu se han establecido en Alemania las Misiones con encargo pastoral ("cum cura animarum") para la atención de los católicos extranjeros. Tanto las parroquias territoriales como las Misiones responden en las diócesis a la situación específica de las personas.
  4. Los católicos de otra lengua y cultura viven en este país una situación diferente a la de los católicos alemanes, caracterizada por muchos problemas sociales: inseguridad, soledad, aislamiento, estrechez habitacional, desarraigo, rechazo social, separación familiar y discriminación. A esto hay que añadir que muchos de ellos son obreros no cualificados.
  5. Las Misiones responden a las necesidades fundamentales de acogida, sabor nacional y solidaridad como no podrían hacerlo las parroquias alemanas. Las Misiones son el lugar adecuado donde los católicos extranjeros encuentran calor humano y solícita atención, y en este ambiente se desarrolla mejor su vida cristiana y su aportación para conseguir un mundo mejor.
  6. La mayoría de las Misiones son comunidades pequeñas y homogéneas, lo que las convierte en el ámbito ideal donde las personas, constreñidas a vivir en tensión y a ser miradas como meras piezas de una programación en esta sociedad nuestra caracterizada por el anonimato y el rendimiento competitivo, puedan ser ayudadas en su doble dimensión de hombres y de cristianos.

  7. Aspectos eclesiológicos

  8. La Iglesia se torna realidad concreta en aquellas comunidades en que las personas celebran su fe; una fe que las mueve a realizar las obras de amor que modelan su vida.
  9. Las Misiones existentes en Alemania son parte constitutiva de las diócesis en que se encuentran ubicadas. Ello quiere decir que también las Misiones actúan por encargo del obispo y de la diócesis, lo mismo que las parroquias alemanas.
  10. Las Misiones para católicos de otra lengua y cultura, en su función de puente con las familias — en las que se realiza la transmisión de la fe — y con la tierra de procedencia, reciben de las diócesis el encargo de fomentar y conservar la fe en esa porción del pueblo de Dios.
  11. Para la mayoría de católicos de otra lengua y cultura su pertenencia a la Iglesia Universal y a la iglesia local se manifiesta por su vinculación con la Misión, donde viven su identidad religiosa y donde mejor pueden afirmarla y desarrollarla. La atención pastoral ofrecida por las diócesis a los católicos de otra lengua y cultura a través de las Misiones contribuye de la mejor manera a que éstos consoliden su pertenencia a la Iglesia o vuelvan a descubrirla.
  12. Las Misiones se consideran parte integrante de las respectivas iglesias locales y deben ser plenamente aceptadas como comunidad, con todos los deberes y derechos que ello conlleva.
  13. Los católicos extranjeros financian la Iglesia en Alemania mediante el pago del impuesto religioso (Kirchensteuer), exactamente igual que los católicos alemanes. Del cumplimiento de esta obligación derivan también derechos que no siempre son reconocidos como obvios por todos los miembros e instancias eclesiásticas de la iglesia local
  14. Cada católico extranjero tiene el derecho de elegir la comunidad en la que mejor crea poder reencontrarse con su experiencia religiosa, ya sea la parroquia alemana o bien la Misión. (Cfr. Pastoralis Migratorum Cura Nº 62, y Exsul Familia Nº 39).
  15. Catolicidad o universalidad de la Iglesia no significa que las minorías católicas pertenecientes a otra cultura y caracterizadas por su diversidad de lengua y tradiciones tengan que acogerse a una oferta pastoral general que, si bien no excluye a nadie, no puede tener en consideración los carismas ni la situación de tales católicos en la diversidad de su identidad religiosa, cultural y social.
  16. Mediante la actividad pastoral de las Misiones la Iglesia ha conseguido la activa participación de los católicos extranjeros en la edificación y conformación de la Iglesia local.
  17. Esta participación se revela, por ejemplo, de una manera patente en los frecuentes hermanazgos con Misiones del así llamado Tercer Mundo.
  18. Las Misiones no deben ser consideradas como opuestas a las parroquias alemanas sino como una posibilidad de enriquecimiento para éstas y para las diócesis.
  19. El respeto a las identidades diferentes y a las características que les son propias en el ámbito de una fe común sólo puede ser ganancia para la vida de las diócesis y de la Iglesia entera.
  20. Las Misiones realizan y materializan palpablemente la catolicidad o universalidad de la Iglesia en sus respectivas diócesis.
  21. Al igual que la cooperación de cada parroquia con el Obispo, la cooperación de las Misiones con las otras comunidades y asociaciones —y, por supuesto, con el Obispo— es condición indispensable para la vitalidad del pueblo de Dios. Dígase lo mismo de la cooperación de las diversas Misiones entre sí.
  22. Los católicos de diferente expresión lingüística y cultural incorporados a las Misiones se encuentran tan integrados en la Iglesia y en las diócesis como pueden estarlo los católicos alemanes integrados en sus parroquias.
  23. Por "integración" entendemos un convivir en armonía "que para ambas partes constituye recíproca ventaja y mutuo enriquecimiento." (Resoluciones de los Sínodos Conjuntos de los Obispados de la República Federal de Alemania). Este concepto de integración se diferencia radicalmente de una exigencia a la asimilación, que no reconoce ni respeta la libertad del que es diferente.
  24. Mediante la acción pastoral de las Misiones la Iglesia local ofrece a un sector de su población que sufre a diario por la desigualdad de oportunidades y por la discriminación, un servicio insustituible que le permite captar y vivir la buena noticia de un Dios que busca al hombre.

  25. Aspectos escogidos de la Pastoral de las Misiones

  26. La estrecha colaboración con las diversas agrupaciones de ciudadanos extranjeros y con entidades culturales y asociaciones de padres de familia, tal como se echa de ver por nuestra experiencia en Alemania, no puede ser garantizada satisfactoriamente sino por el servicio pastoral de las Misiones.
  27. Las Misiones están más capacitadas que las parroquias territoriales para poner coto al peligro real de la influencia de las sectas sobre los católicos extranjeros.
  28. La gran mayoría de los jóvenes extranjeros que residen en Alemania, tanto por sus propias experiencias religiosas y sociales —en la infancia coma en la adolescencia— y por la huella impresa en ellos por sus padres, así como por el hecho de su bilingüismo y biculturalidad, se sienten más ligados a las Misiones que a las parroquias territoriales.
  29. La generación de jóvenes extranjeros está más notablemente presente allí donde la iglesia local ha logrado tomar una clara decisión a favor de una pastoral de futuro y de desarrollo comunitario que tenga en cuenta la biculturalidad y la específica situación social de los hijos de obreros. Los adolescentes y jóvenes adultos de la segunda generación continúan necesitando las Misiones como plataforma y ámbito para cultivar y profundizar su experiencia de fe con las peculiares características que posee. A ello se debe que la generación de jóvenes extranjeros esté numéricamente más representada en le praxis religiosa y en las gremios o agrupaciones de las Misiones que la Juventud alemana en sus respectivas parroquias.
    1.  

      Consecuencias para la praxis eclesiástica

  30. En virtud de los derechos que asisten a las minorías culturales, las Misiones deben ser reconocidas como personas de derecho jurídico (parroquias personales). Véase el Código de Derecho Canónico en su canon 518 : "Paroecia regula generali sit territorialis, quae scilicet omnes complectatur christifideles certi territorii; ubi vero id expediat, constituantur paroechiae personales, ratione ritus, linguae, nationis christifidelium alicuius territorii atque alia etiam ratione determinata".
  31. La competencia específica de las Misiones en el campo pastoral debería reflejarse en le composición de los gremios correspondientes, tanto diocesanos como arciprestales.
  32. Tendría que institucionalizarse la presencia de las Misiones en los organismos diocesanos encargados de la pastoral general, la pastoral juvenil, la catequesis, la pastoral familiar, la formación, los medios de comunicación y los asuntos sociales. Donde exista un departamento encargado de la pastoral para extranjeros tendría que garantizarse también la participación, con derecho a voz y voto, de los responsables del trabajo pastoral de las Misiones.
  33. La involucración institucional de las Misiones en los gremios existentes en los arciprestazgos y en la iglesia local sería la mejor defensa contra el peligro de una coexistencia sin convivencia.
  34. Con la finalidad de fomentar el sentido de recíproca pertenencia entre los católicos alemanes y extranjeros debería cada Misión establecer un hermanazgo especial con la parroquia en la que tenga su sede.
  35. Las agrupaciones de adultos y jóvenes de las Misiones deberían gozar del derecho de asociarse a nivel de igualdad con las agrupaciones similares existentes.
  36. La dotación y financiación de nuestras Misiones tendría que tener en cuenta la situación de diáspora en que se encuentran.
  37. Cada Misión tendría que poder contar con los locales necesarios para la realización de sus tareas pastorales. En este punto sería de urgencia el ejercicio de una facultad de codecisión, a igualdad de derechos con las parroquias territoriales, con respecto a la utilización de la infraestructura disponible.
  38. No consideramos la participación de los seglares en el trabajo pastoral de las Misiones como una solución excepcional para el futuro, ante la escasez de sacerdotes, sino como una emanación de la fe de cada cristiano y de su responsabilidad de llegar a ser adulto dentro de la Iglesia.
  39. Al igual que cada parroquia, cada Misión debería contar con un consejo pastoral que, entre otras cosas, articule y promueva la presencia, la cooperación y la corresponsabilidad de los seglares en la vida de las Misiones.
  40. Las Misiones y las instancias diocesanas deben garantizar y fomentar sistemáticamente la formación de seglares de las Misiones para el ejercicio de profesiones de carácter pastoral.
  41. Ninguna decisión de importancia en los campos relacionados con el personal y las estructuras de las Misiones debería adoptarse sin contar con el parecer de los Delegados Nacionales de las Misiones Católicas. Antes de proceder a la disolución de una Misión tendría, en todo caso, que verificarse de qué manera se puede continuar ofreciendo a la Misión afectada un adecuado servicio pastoral.
  42. La existencia de un Consejo Pastoral junto al Delegado Nacional, en el que colaboren sacerdotes, religiosas, seglares y representantes de agrupaciones de la Iglesia, promueve la solidaridad en el trabajo y estimula el desarrollo del sentido de responsabilidad general y de comunión de ideales.
  43. Nuestra experiencia revela que las Asambleas Nacionales de las Misiones Católicas, que se realizan desde hace treinta años, son un pilar fundamental de nuestro servicio pastoral y sirven para buscar respuesta a cuestiones de interés común.
  44. La creciente movilidad dentro de la comunidad europea, como consecuencia de la integración del continente, plantea a la Iglesia nuevas exigencias y demanda la creación de estructuras capaces de estar a la altura de la nueva situación. Y es que el modelo de integración europea —apoyado desde sus inicios por las Iglesias e influenciado por ellas— parte de la base del respeto a la diversidad cultural de Europa y rechaza toda forma de asimilación forzada.
  45. En la Europa unida tendremos que contar con un flujo constante de nuevas "primeras" generaciones de migrantes; es decir, con minorías culturales en permanente regeneración y procedentes de diversos países de la comunidad europea.
  46. La creciente presencia de católicos hispanohablantes oriundos de América Central y del Sur es desde hace buen tiempo una realidad en nuestras Misiones. El intercambio comercial, aunque también la inestabilidad política y, en un último término, le precaria situación económica de algunos países de lengua española, atraen hacia Alemania a muchos hispanoamericanos. Ello exige que se creen en nuestras Misiones las capacidades necesarias, tanto en lo relacionado con la dotación de personal como con los aspectos organizativos y financieros, para hacer posible un trabajo pastoral especifico y una digna acogida para estas minorías.
  47. La problemática estructural supradiocesana de los movimientos migratorios mundiales en las modernas sociedades industrializadas demanda la creación de una comisión de Asuntos de Migración en el seno de la Conferencia Episcopal Alemana,
  48. De cara a una previsora estrategia eclesiástica para el futuro, equivale esto a decir: "Si no tuviéramos las Misiones, tendríamos ahora que crearlas."

  49.  

     
     
     
     
     
     
     
     
     

    Bonn, 31.10.1995

    EL CONSEJO PASTORAL DE LAS MISIONES CATÓLICAS DE HABLA ESPAÑOLA EN ALEMANIA

    Versión alemana - Deutsche Übersetzung