CONSIDERACIONES TEOLÓGICAS ACERCA DE
LA EXISTENCIA Y OBRA
DE LAS MISIONES DE
HABLA ESPAÑOLA EN ALEMANIA
Después de más de treinta y cinco años
de actividad pastoral de las Misiones Católicas de Habla Española
en Alemania, consideramos oportuno dirigirnos a la Iglesia alemana mediante
estas reflexiones sobre nuestra existencia y obra. Basándonos en
principios teológicos fundamentales como también en la experiencia
de nuestra propia historia en Alemania, expresamos así nuestro punto
de vista sobre nuevos caminos que debemos recorrer en el futuro.
Aspectos antropológicos y de teología
sacramental
-
La experiencia de la fe pertenece a uno de esos ámbitos
de la vida humana que más estrechamente vinculados están
con la cultura de un pueblo, sus tradiciones, sus costumbres y su lengua.
El derecho de las minorías culturales a manifestar en su propia
idioma su fe posee el carácter de un derecho del hombre, considerado
específicamente como una forma concreta del libre ejercicio de la
religión.
-
El Bautismo es el sacramento por el que se consuma la pertenencia
a la Iglesia. Mediante él la persona es incorporada a la familia
de los creyentes. Por haber recibido el Bautismo, los católicos
que viven en las diversas diócesis de Alemania —también los
católicos extranjeros— forman parte constitutiva de las iglesias
locales de dicho país.
-
Todo cristiano espera ser acogido en la Iglesia de manera
descentralizada y acorde con su concreta situación; y en virtud
del principio de subsidiariedad le asiste tal derecho. Para este
propósito se han creado las parroquias territoriales. Y también
en conformidad con este mismo espíritu se han establecido en Alemania
las Misiones con encargo pastoral ("cum cura animarum") para la
atención de los católicos extranjeros. Tanto las parroquias
territoriales como las Misiones responden en las diócesis a la situación
específica de las personas.
-
Los católicos de otra lengua y cultura viven en este
país una situación diferente a la de los católicos
alemanes, caracterizada por muchos problemas sociales: inseguridad, soledad,
aislamiento, estrechez habitacional, desarraigo, rechazo social, separación
familiar y discriminación. A esto hay que añadir que muchos
de ellos son obreros no cualificados.
-
Las Misiones responden a las necesidades fundamentales de
acogida, sabor nacional y solidaridad como no podrían hacerlo las
parroquias alemanas. Las Misiones son el lugar adecuado donde los católicos
extranjeros encuentran calor humano y solícita atención,
y en este ambiente se desarrolla mejor su vida cristiana y su aportación
para conseguir un mundo mejor.
-
La mayoría de las Misiones son comunidades pequeñas
y homogéneas, lo que las convierte en el ámbito ideal donde
las personas, constreñidas a vivir en tensión y a ser miradas
como meras piezas de una programación en esta sociedad nuestra caracterizada
por el anonimato y el rendimiento competitivo, puedan ser ayudadas en su
doble dimensión de hombres y de cristianos.
Aspectos eclesiológicos
-
La Iglesia se torna realidad concreta en aquellas comunidades
en que las personas celebran su fe; una fe que las mueve a realizar las
obras de amor que modelan su vida.
-
Las Misiones existentes en Alemania son parte constitutiva
de las diócesis en que se encuentran ubicadas. Ello quiere decir
que también las Misiones actúan por encargo del obispo y
de la diócesis, lo mismo que las parroquias alemanas.
-
Las Misiones para católicos de otra lengua y cultura,
en su función de puente con las familias — en las que se realiza
la transmisión de la fe — y con la tierra de procedencia, reciben
de las diócesis el encargo de fomentar y conservar la fe en esa
porción del pueblo de Dios.
-
Para la mayoría de católicos de otra lengua
y cultura su pertenencia a la Iglesia Universal y a la iglesia local se
manifiesta por su vinculación con la Misión, donde viven
su identidad religiosa y donde mejor pueden afirmarla y desarrollarla.
La atención pastoral ofrecida por las diócesis a los católicos
de otra lengua y cultura a través de las Misiones contribuye de
la mejor manera a que éstos consoliden su pertenencia a la Iglesia
o vuelvan a descubrirla.
-
Las Misiones se consideran parte integrante de las respectivas
iglesias locales y deben ser plenamente aceptadas como comunidad, con todos
los deberes y derechos que ello conlleva.
-
Los católicos extranjeros financian la Iglesia en
Alemania mediante el pago del impuesto religioso (Kirchensteuer), exactamente
igual que los católicos alemanes. Del cumplimiento de esta obligación
derivan también derechos que no siempre son reconocidos como obvios
por todos los miembros e instancias eclesiásticas de la iglesia
local
-
Cada católico extranjero tiene el derecho de elegir
la comunidad en la que mejor crea poder reencontrarse con su experiencia
religiosa, ya sea la parroquia alemana o bien la Misión. (Cfr. Pastoralis
Migratorum Cura Nº 62, y Exsul Familia Nº 39).
-
Catolicidad o universalidad de la Iglesia no significa que
las minorías católicas pertenecientes a otra cultura y caracterizadas
por su diversidad de lengua y tradiciones tengan que acogerse a una oferta
pastoral general que, si bien no excluye a nadie, no puede tener en consideración
los carismas ni la situación de tales católicos en la diversidad
de su identidad religiosa, cultural y social.
-
Mediante la actividad pastoral de las Misiones la Iglesia
ha conseguido la activa participación de los católicos extranjeros
en la edificación y conformación de la Iglesia local.
-
Esta participación se revela, por ejemplo, de una
manera patente en los frecuentes hermanazgos con Misiones del así
llamado Tercer Mundo.
-
Las Misiones no deben ser consideradas como opuestas a las
parroquias alemanas sino como una posibilidad de enriquecimiento para éstas
y para las diócesis.
-
El respeto a las identidades diferentes y a las características
que les son propias en el ámbito de una fe común sólo
puede ser ganancia para la vida de las diócesis y de la Iglesia
entera.
-
Las Misiones realizan y materializan palpablemente la catolicidad
o universalidad de la Iglesia en sus respectivas diócesis.
-
Al igual que la cooperación de cada parroquia con
el Obispo, la cooperación de las Misiones con las otras comunidades
y asociaciones —y, por supuesto, con el Obispo— es condición indispensable
para la vitalidad del pueblo de Dios. Dígase lo mismo de la cooperación
de las diversas Misiones entre sí.
-
Los católicos de diferente expresión lingüística
y cultural incorporados a las Misiones se encuentran tan integrados en
la Iglesia y en las diócesis como pueden estarlo los católicos
alemanes integrados en sus parroquias.
-
Por "integración" entendemos un convivir en armonía
"que para ambas partes constituye recíproca ventaja y mutuo enriquecimiento."
(Resoluciones de los Sínodos Conjuntos de los Obispados de la República
Federal de Alemania). Este concepto de integración se diferencia
radicalmente de una exigencia a la asimilación, que no reconoce
ni respeta la libertad del que es diferente.
-
Mediante la acción pastoral de las Misiones la Iglesia
local ofrece a un sector de su población que sufre a diario por
la desigualdad de oportunidades y por la discriminación, un servicio
insustituible que le permite captar y vivir la buena noticia de un Dios
que busca al hombre.
Aspectos escogidos de la Pastoral de las Misiones
-
La estrecha colaboración con las diversas agrupaciones
de ciudadanos extranjeros y con entidades culturales y asociaciones de
padres de familia, tal como se echa de ver por nuestra experiencia en Alemania,
no puede ser garantizada satisfactoriamente sino por el servicio pastoral
de las Misiones.
-
Las Misiones están más capacitadas que las
parroquias territoriales para poner coto al peligro real de la influencia
de las sectas sobre los católicos extranjeros.
-
La gran mayoría de los jóvenes extranjeros
que residen en Alemania, tanto por sus propias experiencias religiosas
y sociales —en la infancia coma en la adolescencia— y por la huella impresa
en ellos por sus padres, así como por el hecho de su bilingüismo
y biculturalidad, se sienten más ligados a las Misiones que a las
parroquias territoriales.
-
La generación de jóvenes extranjeros está
más notablemente presente allí donde la iglesia local ha
logrado tomar una clara decisión a favor de una pastoral de futuro
y de desarrollo comunitario que tenga en cuenta la biculturalidad y la
específica situación social de los hijos de obreros. Los
adolescentes y jóvenes adultos de la segunda generación continúan
necesitando las Misiones como plataforma y ámbito para cultivar
y profundizar su experiencia de fe con las peculiares características
que posee. A ello se debe que la generación de jóvenes extranjeros
esté numéricamente más representada en le praxis religiosa
y en las gremios o agrupaciones de las Misiones que la Juventud alemana
en sus respectivas parroquias.
Consecuencias para la praxis eclesiástica
-
En virtud de los derechos que asisten a las minorías
culturales, las Misiones deben ser reconocidas como personas de derecho
jurídico (parroquias personales). Véase
el Código de Derecho Canónico en su canon 518 : "Paroecia
regula generali sit territorialis, quae scilicet omnes complectatur christifideles
certi territorii; ubi vero id expediat, constituantur paroechiae personales,
ratione ritus, linguae, nationis christifidelium alicuius territorii atque
alia etiam ratione determinata".
-
La competencia específica de las Misiones en el campo
pastoral debería reflejarse en le composición de los gremios
correspondientes, tanto diocesanos como arciprestales.
-
Tendría que institucionalizarse la presencia de las
Misiones en los organismos diocesanos encargados de la pastoral general,
la pastoral juvenil, la catequesis, la pastoral familiar, la formación,
los medios de comunicación y los asuntos sociales. Donde exista
un departamento encargado de la pastoral para extranjeros tendría
que garantizarse también la participación, con derecho a
voz y voto, de los responsables del trabajo pastoral de las Misiones.
-
La involucración institucional de las Misiones en
los gremios existentes en los arciprestazgos y en la iglesia local sería
la mejor defensa contra el peligro de una coexistencia sin convivencia.
-
Con la finalidad de fomentar el sentido de recíproca
pertenencia entre los católicos alemanes y extranjeros debería
cada Misión establecer un hermanazgo especial con la parroquia en
la que tenga su sede.
-
Las agrupaciones de adultos y jóvenes de las Misiones
deberían gozar del derecho de asociarse a nivel de igualdad con
las agrupaciones similares existentes.
-
La dotación y financiación de nuestras Misiones
tendría que tener en cuenta la situación de diáspora
en que se encuentran.
-
Cada Misión tendría que poder contar con los
locales necesarios para la realización de sus tareas pastorales.
En este punto sería de urgencia el ejercicio de una facultad de
codecisión, a igualdad de derechos con las parroquias territoriales,
con respecto a la utilización de la infraestructura disponible.
-
No consideramos la participación de los seglares en
el trabajo pastoral de las Misiones como una solución excepcional
para el futuro, ante la escasez de sacerdotes, sino como una emanación
de la fe de cada cristiano y de su responsabilidad de llegar a ser adulto
dentro de la Iglesia.
-
Al igual que cada parroquia, cada Misión debería
contar con un consejo pastoral que, entre otras cosas, articule y promueva
la presencia, la cooperación y la corresponsabilidad de los seglares
en la vida de las Misiones.
-
Las Misiones y las instancias diocesanas deben garantizar
y fomentar sistemáticamente la formación de seglares de las
Misiones para el ejercicio de profesiones de carácter pastoral.
-
Ninguna decisión de importancia en los campos relacionados
con el personal y las estructuras de las Misiones debería adoptarse
sin contar con el parecer de los Delegados Nacionales de las Misiones Católicas.
Antes de proceder a la disolución de una Misión tendría,
en todo caso, que verificarse de qué manera se puede continuar ofreciendo
a la Misión afectada un adecuado servicio pastoral.
-
La existencia de un Consejo Pastoral junto al Delegado Nacional,
en el que colaboren sacerdotes, religiosas, seglares y representantes de
agrupaciones de la Iglesia, promueve la solidaridad en el trabajo y estimula
el desarrollo del sentido de responsabilidad general y de comunión
de ideales.
-
Nuestra experiencia revela que las Asambleas Nacionales de
las Misiones Católicas, que se realizan desde hace treinta años,
son un pilar fundamental de nuestro servicio pastoral y sirven para buscar
respuesta a cuestiones de interés común.
-
La creciente movilidad dentro de la comunidad europea, como
consecuencia de la integración del continente, plantea a la Iglesia
nuevas exigencias y demanda la creación de estructuras capaces de
estar a la altura de la nueva situación. Y es que el modelo de integración
europea —apoyado desde sus inicios por las Iglesias e influenciado por
ellas— parte de la base del respeto a la diversidad cultural de Europa
y rechaza toda forma de asimilación forzada.
-
En la Europa unida tendremos que contar con un flujo constante
de nuevas "primeras" generaciones de migrantes; es decir, con minorías
culturales en permanente regeneración y procedentes de diversos
países de la comunidad europea.
-
La creciente presencia de católicos hispanohablantes
oriundos de América Central y del Sur es desde hace buen tiempo
una realidad en nuestras Misiones. El intercambio comercial, aunque también
la inestabilidad política y, en un último término,
le precaria situación económica de algunos países
de lengua española, atraen hacia Alemania a muchos hispanoamericanos.
Ello exige que se creen en nuestras Misiones las capacidades necesarias,
tanto en lo relacionado con la dotación de personal como con los
aspectos organizativos y financieros, para hacer posible un trabajo pastoral
especifico y una digna acogida para estas minorías.
-
La problemática estructural supradiocesana de los
movimientos migratorios mundiales en las modernas sociedades industrializadas
demanda la creación de una comisión de Asuntos de Migración
en el seno de la Conferencia Episcopal Alemana,
-
De cara a una previsora estrategia eclesiástica para
el futuro, equivale esto a decir: "Si no tuviéramos las Misiones,
tendríamos ahora que crearlas."
Bonn, 31.10.1995
EL CONSEJO PASTORAL DE LAS MISIONES CATÓLICAS DE
HABLA ESPAÑOLA EN ALEMANIA
Versión alemana - Deutsche Übersetzung